Biosignatures are observable indicators, such as atmospheric gases or molecular patterns, that suggest the presence of life.Una biofirma es cualquier fenómeno detectable (gas, mineral, color) que solo puede explicarse por actividad biológica. Las biofirmas más convincentes son los gases en desequilibrio químico; por ejemplo, la presencia simultánea de oxígeno (O₂) y metano (CH₄). Es importante descartar fuentes no biológicas (volcanes, reacciones fotoquímicas) que puedan crear falsos signos de vida.
Las primeras ideas sobre posibles signos de vida en Marte se plantearon ya en el siglo XIX (canales de Schiaparelli). Un enfoque sistemático surgió en los años 1960, cuando James Lovelock analizó la atmósfera terrestre como producto de la biosfera. Carl Sagan y otros desarrollaron el concepto de desequilibrio termodinámico. Con el descubrimiento de exoplanetas en los años 1990, la búsqueda de biofirmas se convirtió en una tarea central de la astrobiología.
Cuando un exoplaneta transita frente a su estrella, parte de la luz estelar se filtra a través de su atmósfera y aparecen líneas de absorción molecular en el espectro. Cada molécula tiene un “pasaporte” espectral único. Midiendo la profundidad de las líneas a diferentes longitudes de onda, se determina la composición del gas. Una biofirma se considera fiable si se detecta una combinación de gases imposible de mantener sin una fuente biológica, y se han descartado todas las vías abióticas conocidas en esas condiciones (temperatura, radiación, geología). Se emplean principios de espectroscopía y modelado fotoquímico.
La búsqueda de biofirmas en las atmósferas de exoplanetas es el principal método para buscar vida extraterrestre, estimulando la creación de telescopios de última generación.
La Tierra, con su atmósfera de oxígeno y metano, habría brillado como un faro durante dos mil millones de años para hipotéticos astrónomos extraterrestres.



























