
Una propiedad cuántica de los neutrinos que determina su tipo (electrónico, muónico o tauónico) y afecta sus interacciones.El sabor de los neutrinos es una propiedad cuántica que determina el tipo de neutrino: electrónico, muónico o tauónico, correspondientes a los tres leptones cargados. Los neutrinos se producen con sabores específicos, pero mientras viajan pueden oscilar entre sabores, un fenómeno que revela que tienen masa. Este comportamiento es crucial para entender la física de partículas, la astrofísica y la cosmología, ya que los neutrinos se producen en enormes cantidades en estrellas, supernovas y el universo primigenio.
El concepto de sabor de neutrinos se introdujo en la década de 1950 cuando se descubrió el neutrino muónico. La idea de las oscilaciones de neutrinos fue propuesta por Bruno Pontecorvo en 1957, y confirmada experimentalmente en 1998 por el experimento Super-Kamiokande, que mostró que los neutrinos atmosféricos oscilan.
Los neutrinos se crean en interacciones débiles con un sabor definido, pero los estados de sabor son superposiciones cuánticas de estados de masa. Mientras un neutrino viaja, los estados de masa evolucionan con fases diferentes, lo que hace que la composición de sabor cambie periódicamente. La probabilidad de detectar un sabor particular depende de la distancia recorrida, la energía del neutrino y los ángulos de mezcla entre los estados de masa y de sabor. Esta oscilación puede verse afectada por la materia, como en el efecto MSW en el Sol o en las supernovas.
Las mediciones del sabor de los neutrinos se utilizan para estudiar el interior del Sol, la dinámica de las supernovas y para buscar la violación de CP en el sector leptónico, lo que podría explicar la asimetría entre materia y antimateria del universo.
Los neutrinos cambian de sabor mientras viajan, y un neutrino que comienza como neutrino electrónico puede ser detectado como neutrino muónico después de atravesar la Tierra, un fenómeno que se observó por primera vez en 1998.










