
El impulso hacia atrás que se imparte a un átomo cuando emite un fotón, que puede perturbar su estado cuántico.El retroceso es el impulso hacia atrás que se imparte a un objeto cuando emite una partícula, como un fotón. En física atómica, cuando un átomo emite un fotón, experimenta un pequeño empujón en la dirección opuesta, análogo al retroceso de un arma al dispararse. Este efecto suele ser despreciable para átomos pesados, pero para átomos ligeros o en experimentos cuánticos de precisión, puede perturbar significativamente el movimiento del átomo y su estado cuántico.
El concepto de retroceso en la emisión atómica se comprendió a principios del siglo XX con el desarrollo de la teoría cuántica, particularmente después de los experimentos de Arthur Compton en 1923 sobre la dispersión de rayos X, que demostraron que los fotones llevan impulso.
El proceso obedece a la conservación del impulso: antes de la emisión, el átomo está en reposo (o moviéndose con cierto impulso); después de emitir un fotón con impulso p, el átomo debe retroceder con impulso -p para mantener constante el impulso total. La velocidad de retroceso viene dada por v = hν/(mc), donde h es la constante de Planck, ν es la frecuencia del fotón, m es la masa del átomo y c es la velocidad de la luz. En el enfriamiento láser, este retroceso se aprovecha para frenar átomos, pero en otros experimentos, como la espectroscopía de alta precisión, puede causar corrimientos Doppler no deseados que deben compensarse.
El retroceso es fundamental para el enfriamiento y atrapamiento de átomos por láser, utilizado en relojes atómicos y computación cuántica, y también se considera en el diseño de detectores de ondas gravitacionales, donde el retroceso de fotones en los espejos puede crear ruido.
En el retroceso de un solo átomo que emite un fotón, la velocidad del átomo cambia solo unos pocos milímetros por segundo, pero este pequeño empujón es suficiente para enfriar átomos a temperaturas de microkelvin en experimentos de enfriamiento láser.





