
El proceso mediante el cual las estrellas producen elementos más pesados a través de reacciones de fusión nuclear.La nucleosíntesis estelar es el proceso mediante el cual las estrellas forjan elementos químicos más pesados a partir de otros más ligeros a través de reacciones de fusión nuclear en su interior. Este es el mecanismo que creó la mayoría de los elementos más pesados que el hidrógeno y el helio en el universo, desde el carbono y el oxígeno en las estrellas de secuencia principal hasta el hierro y más allá en supernovas y fusiones de estrellas de neutrones. Sin este proceso, el universo consistiría casi por completo en hidrógeno y helio, y los planetas, la vida y todo lo que conocemos no existirían.
El concepto se desarrolló a mediados del siglo XX, con contribuciones clave de Arthur Eddington (quien primero sugirió que las estrellas se alimentan de fusión), y más tarde de Fred Hoyle, William Fowler y el artículo B2FH (Burbidge, Burbidge, Fowler, Hoyle) en 1957, que estableció el marco completo de la nucleosíntesis estelar.
En el núcleo de una estrella, la inmensa presión gravitatoria y la temperatura (millones de grados) superan la repulsión electrostática entre los núcleos atómicos, permitiendo que se fusionen. El proceso comienza con la fusión de hidrógeno en helio (cadena protón-protón o ciclo CNO). Cuando el hidrógeno se agota, el núcleo se contrae y se calienta, permitiendo que el helio se fusione en carbono y oxígeno. Para estrellas masivas, esto continúa en etapas sucesivas, construyendo elementos hasta el hierro, que es el núcleo más estable. Los elementos más pesados que el hierro se producen principalmente mediante procesos de captura de neutrones (proceso s en estrellas de la rama asintótica gigante y proceso r en supernovas o fusiones de estrellas de neutrones).
La nucleosíntesis estelar explica la abundancia observada de elementos en el universo y se utiliza para datar estrellas y galaxias, así como para comprender la evolución química del cosmos.
El calcio de tus huesos y el hierro de tu sangre fueron forjados en los núcleos de estrellas masivas hace miles de millones de años, lo que nos convierte literalmente en 'polvo de estrellas'.








