
Las propiedades de simetría de una red cristalina que determinan sus propiedades físicas.La simetría cristalina se refiere al conjunto de simetrías espaciales—como traslaciones, rotaciones, reflexiones e inversiones—que dejan invariante la red cristalina. Estas simetrías no son solo curiosidades matemáticas; determinan muchas propiedades físicas de los cristales, incluyendo su comportamiento óptico, conductividad eléctrica y resistencia mecánica. Por ejemplo, la disposición de los átomos en un cristal determina si es conductor, semiconductor o aislante, y si presenta piezoelectricidad o birrefringencia. El estudio de la simetría cristalina es fundamental para la física del estado sólido y la ciencia de materiales.
La clasificación de las simetrías cristalinas se desarrolló a finales del siglo XIX. Auguste Bravais identificó los 14 tipos de redes posibles en 1850, y la enumeración completa de los 230 grupos espaciales fue lograda de manera independiente por Evgraf Fedorov (1891) y Arthur Schoenflies (1891).
Un cristal es una disposición periódica de átomos, y su simetría se describe mediante uno de los 230 grupos espaciales posibles, que combinan la simetría traslacional (la red) con las simetrías de los grupos puntuales (rotaciones, reflexiones, inversiones). Las operaciones de simetría restringen las posiciones posibles de los átomos y las propiedades tensoriales del cristal, como sus constantes elásticas o su tensor dieléctrico. Por ejemplo, un cristal con simetría de inversión no puede ser piezoeléctrico, porque el efecto se cancelaría bajo inversión. La simetría también determina las reglas de selección para la interacción de la luz con el cristal, como qué modos vibracionales son activos en infrarrojo o en Raman.
La simetría cristalina se utiliza en cristalografía de rayos X para determinar la estructura atómica de los materiales, en el diseño de semiconductores y láseres, y en el desarrollo de cristales ópticos no lineales para la conversión de frecuencias.
Los cuasicristales, descubiertos en 1982 por Dan Shechtman, tienen simetrías prohibidas para los cristales ordinarios, como la rotación quíntuple, y su descubrimiento supuso un cambio de paradigma en cristalografía y un Premio Nobel de Química en 2011.








