
Una técnica para estudiar procesos que ocurren en escalas de tiempo de femtosegundos a picosegundos.La espectroscopía ultrarrápida es un conjunto de técnicas experimentales que investigan procesos físicos y químicos que ocurren en escalas de tiempo de femtosegundos (10⁻¹⁵ s) a picosegundos (10⁻¹² s). Estas son las escalas en las que ocurren el movimiento atómico, la ruptura de enlaces y la transferencia de electrones. Mediante el uso de pulsos láser ultracortos, los científicos pueden 'congelar' dinámicas rápidas y observar estados intermedios que de otro modo son invisibles. Ha revolucionado campos que van desde la física de la materia condensada hasta la bioquímica.
El campo comenzó en la década de 1970 con el desarrollo de láseres de modos acoplados capaces de producir pulsos de picosegundos. El trabajo de Ahmed Zewail en la década de 1980 sobre femtoquímica, que utilizó pulsos de femtosegundos para observar reacciones químicas en tiempo real, le valió el Premio Nobel de Química en 1999.
La espectroscopía ultrarrápida emplea típicamente un esquema de bomba-sonda. Un intenso pulso láser 'bomba' excita la muestra, iniciando un proceso. Un segundo pulso 'sonda', más débil y retardado por un intervalo de tiempo controlado, mide el estado de la muestra en ese momento. Al variar el retardo, se construye una serie de instantáneas que forman una película de la dinámica. La sonda puede medir absorción, reflexión o emisión, revelando cambios en los estados electrónicos o vibracionales. Variantes avanzadas incluyen la absorción transitoria, la fluorescencia resuelta en el tiempo y la espectroscopía bidimensional.
La espectroscopía ultrarrápida se utiliza para estudiar la fotosíntesis, la visión y la fotocatálisis, así como para caracterizar semiconductores, superconductores y otros materiales para tecnologías electrónicas y energéticas.
Un femtosegundo es a un segundo lo que un segundo es a aproximadamente 31,7 millones de años, tan corto que la luz viaja solo unos 300 nanómetros en ese tiempo.







