
Un medio que guía señales de luz, utilizado para transmitir información cuántica entre procesadores en redes.Una fibra óptica es un hilo delgado y flexible de vidrio o plástico que guía la luz a lo largo de su longitud mediante reflexión interna total. En el contexto de las redes cuánticas, sirve como medio físico para transmitir información cuántica, típicamente codificada en fotones individuales, entre procesadores cuánticos distantes. A diferencia de la comunicación por fibra óptica clásica, que envía pulsos de luz intensos, la comunicación cuántica requiere preservar estados cuánticos frágiles como la superposición y el entrelazamiento a lo largo de distancias potencialmente largas, lo que hace que las bajas pérdidas y el bajo ruido de la fibra sean críticos.
El concepto de guiar la luz mediante refracción se remonta al siglo XIX, pero las fibras ópticas prácticas surgieron en las décadas de 1950 y 1960, con el trabajo de Charles Kao en 1966 sobre fibras de vidrio de baja pérdida, que le valió el Premio Nobel de 2009. Las aplicaciones cuánticas comenzaron en la década de 1990 con experimentos de criptografía cuántica a través de fibras.
La luz inyectada en el núcleo de la fibra incide en el límite con el revestimiento en un ángulo mayor que el ángulo crítico, lo que provoca una reflexión interna total. Esto confina la luz al núcleo, permitiéndole viajar con una atenuación mínima. Para señales cuánticas, la fibra debe mantener la coherencia de polarización o de fase del fotón; las fibras especiales con baja birrefringencia o dispersión controlada ayudan a preservar estas propiedades. En las redes cuánticas, las fibras conectan nodos donde se generan, manipulan y miden fotones, a menudo con repetidores o estaciones de conmutación de entrelazamiento para extender el alcance.
Se utiliza en sistemas de distribución cuántica de claves (QKD) para comunicación segura, y en redes cuánticas experimentales que conectan procesadores superconductores o de iones atrapados entre laboratorios o ciudades.
Una sola fibra óptica puede transportar señales cuánticas y datos clásicos simultáneamente, pero las señales cuánticas son tan débiles que deben enviarse de un fotón a la vez, lo que las hace vulnerables al ruido de fondo incluso de las vibraciones térmicas de la propia fibra.











