
Los agujeros negros experimentan una patada o retroceso tras fusionarse debido a la emisión asimétrica de ondas gravitacionales.El retroceso de los agujeros negros, también conocido como patada de onda gravitacional, es el fenómeno por el cual un agujero negro recibe un impulso de velocidad tras fusionarse con otro agujero negro. Esto ocurre porque las ondas gravitacionales se emiten de manera asimétrica durante la fusión, llevándose momento en una dirección preferente. La velocidad de retroceso puede ser significativa, pudiendo expulsar al agujero negro fusionado de su galaxia anfitriona.
La predicción teórica del retroceso de los agujeros negros fue realizada en la década de 1970 por Fitchett, quien calculó la patada para agujeros negros de masas iguales. Cálculos más detallados que incluyen efectos de espín se llevaron a cabo en la década de 2000 mediante simulaciones de relatividad numérica.
Cuando dos agujeros negros espiralean y se fusionan, emiten ondas gravitacionales en todas direcciones. Si los agujeros negros tienen masas o espines desiguales, la emisión no es simétrica, y el agujero negro fusionado experimenta un retroceso neto en la dirección opuesta a la emisión más fuerte. La magnitud de la patada depende de la relación de masas y de las orientaciones de los espines de los agujeros negros en fusión, y puede variar desde unos pocos kilómetros por segundo hasta miles de kilómetros por segundo.
Comprender el retroceso de los agujeros negros es importante para predecir la ubicación final de los agujeros negros fusionados y para interpretar las observaciones de eventos de ondas gravitacionales, ya que un agujero negro expulsado puede ser desplazado de su entorno original.
Las velocidades de retroceso más rápidas predichas para los agujeros negros pueden superar los 5,000 kilómetros por segundo, lo suficientemente rápidas como para escapar de la mayoría de las galaxias por completo.






