Una representación de todos los estados posibles de un sistema y sus energías asociadas.Un paisaje energético es un mapa conceptual de todas las configuraciones posibles que puede adoptar un sistema, donde cada punto representa un estado y su altura, la energía de ese estado. Piensa en un terreno montañoso: los valles son estados estables donde el sistema prefiere reposar, los picos son estados inestables y los pasos son puntos de transición. Este marco es fundamental para entender por qué los sistemas cambian o permanecen iguales, desde el plegamiento de proteínas hasta la dinámica de ecosistemas y la historia de los desiertos.
El concepto fue popularizado en la década de 1930 por físicos como Lev Landau para las transiciones de fase, y más tarde, en los años 80, Peter Wolynes y otros lo extendieron para describir el plegamiento de proteínas y los sistemas vítreos.
El sistema se desplaza por este paisaje según las reglas de su dinámica, buscando a menudo valles de menor energía. Las barreras entre valles determinan lo difícil que es cambiar de estado; las fluctuaciones térmicas o fuerzas externas pueden empujar al sistema para superar una barrera. En sistemas complejos, el paisaje puede ser accidentado, con muchos mínimos locales, lo que da lugar a múltiples resultados estables posibles según la trayectoria seguida.
Se utiliza en el diseño de fármacos para predecir conformaciones de proteínas, en ciencia de materiales para diseñar aleaciones y en aprendizaje automático para comprender los paisajes de optimización de las redes neuronales.
Los paisajes desérticos pueden 'recordar' su historia porque el paisaje energético de las dunas de arena tiene múltiples configuraciones estables; así, las mismas condiciones de viento pueden producir distintos patrones de dunas según los estados previos.






