
La temperatura de los electrones libres en un plasma, medida directamente a partir de las proporciones de líneas de emisión.La temperatura electrónica es una medida de la energía cinética promedio de los electrones libres en un plasma, como en la corona solar, los reactores de fusión o el gas interestelar. Es un parámetro fundamental que determina el comportamiento del plasma, incluyendo su presión, conductividad y la forma en que emite y absorbe radiación. En astrofísica, conocer la temperatura electrónica es crucial para interpretar las observaciones de nebulosas, galaxias y el medio intergaláctico, ya que influye directamente en las líneas espectrales que detectamos.
La técnica de utilizar las proporciones de líneas de emisión para determinar la temperatura electrónica se desarrolló a mediados del siglo XX, destacando los trabajos de Lawrence H. Aller y Donald H. Menzel en la década de 1940, quienes la aplicaron a nebulosas gaseosas.
En un plasma, los electrones no están ligados a los átomos y se mueven libremente. Su temperatura no se mide con un termómetro, sino que se infiere a partir de la luz que emiten. Cuando los electrones chocan con los iones, pueden excitarlos a niveles de energía más altos; la posterior desexcitación produce líneas de emisión. La proporción de intensidades de ciertas líneas (por ejemplo, del oxígeno doblemente ionizado) es muy sensible a la temperatura electrónica, porque las tasas de excitación dependen exponencialmente de la brecha de energía en relación con la energía térmica. Al medir estas proporciones con un espectrómetro, los astrónomos pueden deducir la temperatura.
Las mediciones de la temperatura electrónica se utilizan para diagnosticar y optimizar las condiciones del plasma en reactores de fusión (como los tokamaks) y en el procesamiento industrial de plasmas, así como para mapear las estructuras de temperatura en la corona solar y en las regiones H II.
En la corona solar, la temperatura electrónica puede superar el millón de kelvin, pero el plasma es tan tenue que una nave espacial que lo atraviese no sentiría calor en el sentido habitual.








