Un dispositivo que utiliza campos eléctricos para confinar partículas cargadas en el vacío.Una trampa de iones es un dispositivo que utiliza campos eléctricos para confinar partículas cargadas (iones) en el vacío, aislándolas del entorno. Esto permite un control y una medición precisos de iones individuales, lo que la convierte en una piedra angular de la computación cuántica y de la espectroscopia de alta precisión. Los títulos muestran usos diversos: desde intercambiar iones en una configuración piramidal hasta generar fotones entrelazados.
Wolfgang Paul desarrolló la trampa de radiofrecuencia (trampa de Paul) en la década de 1950, por lo que compartió el Premio Nobel de Física en 1989. Hans Dehmelt contribuyó a la trampa de Penning en la misma época.
Las trampas de iones suelen usar una combinación de campos eléctricos estáticos y oscilantes (trampas de Paul) o campos eléctricos y magnéticos estáticos (trampas de Penning). El campo oscilante crea un pozo de potencial que confina el ion en las tres dimensiones, mientras que el enfriamiento por láser reduce su energía cinética hasta cerca del cero absoluto. Esto permite mantener el ion casi inmóvil, posibilitando la manipulación de su estado cuántico.
Las trampas de iones se utilizan en computadoras cuánticas (por ejemplo, IBM, Honeywell), relojes atómicos y espectrometría de masas para el análisis químico.
Las trampas de iones pueden retener un solo ion durante días, lo que permite a los científicos realizar millones de operaciones cuánticas sobre la misma partícula.

















