
Un elemento químico con número atómico 70, utilizado aquí como especie atómica para espectroscopia de precisión.El iterbio es un elemento químico con número atómico 70, un metal blando y plateado que pertenece a la serie de los lantánidos. En física, se valora por sus propiedades atómicas, que lo convierten en un candidato ideal para la espectroscopia de precisión. Su estructura electrónica ofrece transiciones ópticas estrechas que pueden utilizarse para crear referencias de frecuencia altamente estables, lo que lo convierte en una piedra angular en el desarrollo de relojes atómicos y sensores cuánticos de próxima generación.
El iterbio fue descubierto en 1878 por el químico suizo Jean-Charles Galissard de Marignac, quien lo encontró como impureza en el mineral erbia. Su nombre deriva de la aldea sueca de Ytterby, donde se encontró por primera vez el mineral.
La clave de la utilidad del iterbio reside en sus dos electrones de valencia y en la existencia de transiciones ópticas ultranas entre ciertos niveles de energía. Al atrapar átomos de iterbio en redes ópticas o trampas de iones y enfriarlos a temperaturas de microkelvin, los investigadores pueden sondear estas transiciones con luz láser. La frecuencia resultante es tan estable que puede servir como un estándar de 'tic-tac', con el estado cuántico del átomo actuando como un péndulo prácticamente inmune a las perturbaciones ambientales.
El iterbio se utiliza en relojes atómicos ópticos, tan precisos que perderían solo un segundo en 30 mil millones de años, y en experimentos de computación cuántica como plataforma de qubits.
Los átomos de iterbio pueden controlarse con tanta precisión que se utilizan para poner a prueba la física fundamental, como si las constantes de la naturaleza cambian con el tiempo.








