Núcleos galácticos activos que influyen en la evolución de las galaxias mediante la expulsión de energía y materia.La retroalimentación de agujeros negros se refiere al proceso por el cual un agujero negro supermasivo en el centro de una galaxia inyecta energía e impulso en su entorno, influyendo profundamente en la evolución de la galaxia. Esta retroalimentación puede calentar o expulsar gas, suprimir la formación estelar y dar forma al medio intergaláctico. Es un ingrediente central en los modelos modernos de formación de galaxias, explicando por qué las galaxias grandes tienen menos estrellas de lo esperado a partir del simple colapso gravitacional.
El término 'retroalimentación' fue tomado de la ingeniería y aplicado a los agujeros negros en la década de 1990, pero la idea de que los núcleos galácticos activos pudieran afectar a sus galaxias anfitrionas se remonta a la década de 1970. Las observaciones de cavidades en cúmulos de galaxias a principios de la década de 2000 proporcionaron evidencia directa.
A medida que la materia cae hacia un agujero negro, forma un disco de acreción que puede lanzar chorros relativistas y vientos rápidos. Estas emisiones transportan una enorme energía cinética, que se deposita en el gas circundante durante millones de años. La energía puede calentar el gas a temperaturas tan altas que no puede enfriarse y colapsar para formar estrellas, o puede expulsar físicamente el gas de la galaxia. La eficiencia de este proceso depende de la tasa de acreción del agujero negro y de la densidad del medio circundante.
La retroalimentación de agujeros negros es esencial para las simulaciones cosmológicas de formación de galaxias y para interpretar observaciones de cúmulos de galaxias, donde explica el equilibrio entre el enfriamiento y el calentamiento del gas caliente.
La energía liberada por un solo estallido de un agujero negro supermasivo puede superar la energía combinada de todas las estrellas de su galaxia anfitriona.




