La contracción de un cuerpo masivo bajo su propia gravedad, que puede llevar a la formación de un agujero negro.El colapso gravitacional es el proceso por el cual un cuerpo masivo se contrae bajo su propia gravedad, dando lugar a menudo a estados extremos de la materia como estrellas de neutrones o agujeros negros. Es un mecanismo fundamental en astrofísica, que rige los ciclos de vida de las estrellas y la formación de objetos compactos. El proceso explica fenómenos que van desde explosiones de supernova hasta la creación de ondas gravitacionales, y es central para comprender los entornos más extremos del universo.
El concepto fue explorado rigurosamente por primera vez en la década de 1930 por J. Robert Oppenheimer y Hartland Snyder, quienes demostraron que una estrella suficientemente masiva colapsaría indefinidamente, formando lo que más tarde se conocería como agujero negro.
Cuando una estrella agota su combustible nuclear, la presión hacia afuera que antes equilibraba la gravedad disminuye. La gravedad entonces comprime el material estelar hacia adentro. Si la masa del núcleo supera el límite de Chandrasekhar (aproximadamente 1.4 masas solares), ninguna fuerza conocida puede detener el colapso, y el núcleo continúa encogiéndose hasta formar una singularidad, un agujero negro. Durante este colapso, se liberan enormes cantidades de energía potencial gravitacional, lo que a menudo desencadena explosiones de supernova y emite ondas gravitacionales.
Comprender el colapso gravitacional es esencial para interpretar las observaciones astronómicas de agujeros negros, estrellas de neutrones y señales de ondas gravitacionales detectadas por observatorios como LIGO y Virgo.
Durante el colapso gravitacional, la materia que cae puede alcanzar velocidades cercanas a la de la luz, provocando efectos de dilatación temporal que hacen que el colapso parezca congelarse desde la perspectiva de un observador externo.






