
El desplazamiento angular aparente de una estrella en el cielo por unidad de tiempo.El movimiento propio es el desplazamiento angular aparente de la posición de una estrella en la esfera celeste por unidad de tiempo, causado por el movimiento real de la estrella a través del espacio en relación con el Sol. Se mide en segundos de arco por año y es un componente clave para entender la cinemática estelar, incluido el movimiento de las estrellas dentro de nuestra galaxia. El movimiento propio, combinado con la velocidad radial, proporciona la velocidad tridimensional completa de una estrella.
El concepto fue cuantificado por primera vez por Edmond Halley en 1718, quien notó que Sirio, Arturo y Aldebarán se habían desplazado de sus posiciones en la antigua Grecia.
Los astrónomos miden la posición de una estrella en dos épocas diferentes, generalmente con años de diferencia, y calculan la diferencia angular. Este desplazamiento se divide luego por el intervalo de tiempo para obtener el movimiento propio. El movimiento es aparente porque se proyecta sobre el cielo, y surge de la velocidad transversal de la estrella respecto al Sol. Un movimiento propio alto suele indicar una estrella cercana o una que se mueve rápidamente a través de la galaxia.
El movimiento propio se utiliza para identificar estrellas cercanas, estudiar la estructura y dinámica de la Vía Láctea, y detectar exoplanetas mediante oscilaciones astrométricas, como hacen misiones como Gaia.
La estrella de Barnard tiene el mayor movimiento propio conocido de cualquier estrella, desplazándose por el cielo a 10,3 segundos de arco por año.









