El atrapamiento de calor en una atmósfera por gases que absorben y reemiten radiación infrarroja.El efecto invernadero es el proceso por el cual una atmósfera atrapa calor cerca de la superficie de un planeta. Ciertos gases, llamados gases de efecto invernadero, absorben la radiación infrarroja emitida por la superficie calentada y la reemiten en todas direcciones, enviando parte de la energía de vuelta hacia abajo en lugar de dejarla escapar al espacio. Este mecanismo natural mantiene la Tierra unos 33 °C más cálida de lo que sería de otra manera, lo que lo hace esencial para la vida tal como la conocemos. Sin embargo, las actividades humanas que aumentan la concentración de estos gases intensifican el efecto, lo que conduce al calentamiento global y al cambio climático.
El concepto fue cuantificado por primera vez por Svante Arrhenius en 1896, quien calculó que duplicar el CO2 atmosférico podría elevar las temperaturas globales en varios grados. Antes, en la década de 1820, Joseph Fourier había reconocido que la atmósfera atrapa el calor, y John Tyndall en la década de 1850 identificó gases específicos que lo hacen.
La luz solar atraviesa la atmósfera y calienta la superficie del planeta. Luego, la superficie irradia calor en forma de luz infrarroja. Los gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono y el vapor de agua, tienen vibraciones moleculares que coinciden con las frecuencias de esta radiación infrarroja, por lo que la absorben. Después de absorberla, reemiten la energía en direcciones aleatorias; aproximadamente la mitad de esa energía regresa a la superficie, elevando aún más su temperatura. Esto es análogo a una manta que deja pasar la luz solar pero retarda la fuga del calor.
Comprender el efecto invernadero es fundamental para la modelización climática, la predicción del aumento de la temperatura global y el diseño de estrategias de mitigación, como la captura de carbono y las políticas de energías renovables.
La temperatura extrema en la superficie de Venus, de unos 465 °C, se debe principalmente a un efecto invernadero descontrolado causado por su densa atmósfera de CO2.












