Un método de propulsión de naves espaciales que utiliza la presión de radiación de la luz solar sobre una gran superficie reflectante.Una vela solar es un método de propulsión de naves espaciales que utiliza la presión de la luz solar—fotones—sobre una gran superficie reflectante para generar empuje. A diferencia de los cohetes que expulsan combustible, una vela solar acelera continuamente mientras esté orientada hacia el Sol, lo que la convierte en un sistema de propulsión sin propelente. El concepto es especialmente atractivo para misiones de larga duración, como sondas interestelares o mantenimiento de posición en el espacio profundo, porque puede alcanzar altas velocidades con el tiempo sin llevar combustible pesado.
El concepto se remonta a Johannes Kepler en el siglo XVII, quien observó las colas de los cometas y especuló sobre brisas solares. La primera propuesta práctica fue realizada por el científico soviético Fridrikh Tsander en la década de 1920, y el primer despliegue exitoso en el espacio fue el IKAROS de Japón en 2010.
Los fotones transportan momento lineal, y cuando se reflejan en una vela similar a un espejo, transfieren un pequeño impulso a la vela. Aunque la fuerza es minúscula—alrededor de 9 micronewtons por metro cuadrado a la distancia de la Tierra al Sol—con el paso de meses o años, puede acelerar una nave espacial a velocidades significativas. La orientación de la vela controla la dirección del empuje, permitiendo que navegue como un velero en el viento solar de luz.
Las velas solares se utilizan en misiones experimentales como IKAROS y LightSail de la Sociedad Planetaria, y se proponen para futuras misiones de interceptación de objetos interestelares o para mantenerse en puntos donde la gravedad y la presión de la luz se equilibran.
La aceleración de una vela solar es tan suave que tomaría unos 100 días aumentar la velocidad de una nave espacial en solo 100 metros por segundo, pero en un año podría añadir más de un kilómetro por segundo.








