La capacidad de las células cancerosas para sobrevivir y crecer a pesar de la presencia de fármacos diseñados para matarlas.La resistencia a los fármacos en el cáncer es el fenómeno por el cual las células tumorales sobreviven y proliferan a pesar de la exposición a agentes terapéuticos diseñados para eliminarlas. Es la razón principal por la que muchos tratamientos contra el cáncer inicialmente efectivos acaban fallando, lo que conduce a recaídas y a la progresión de la enfermedad. La resistencia puede ser intrínseca, es decir, el tumor nunca responde, o adquirida, cuando se desarrolla tras un período inicial de respuesta. Esta adaptabilidad es un sello distintivo de la naturaleza evolutiva del cáncer, impulsada por mutaciones genéticas y presiones de selección impuestas por el tratamiento.
El concepto surgió en las décadas de 1940 y 1950 con la llegada de la quimioterapia, cuando los médicos observaron que los cánceres que respondían inicialmente a los fármacos a menudo reaparecían y dejaban de responder. La base genética se estableció en las décadas de 1970 y 1980 con el descubrimiento de genes específicos de resistencia, como el transportador de resistencia a múltiples fármacos, la glicoproteína P.
Los mecanismos son diversos. Las células cancerosas pueden expulsar el fármaco mediante transportadores de eflujo, inactivarlo a través de enzimas metabólicas, alterar la diana del fármaco para que ya no se una, o reparar el daño en el ADN causado por la quimioterapia. De manera más fundamental, los tumores son heterogéneos: incluso antes del tratamiento, algunas células pueden albergar mutaciones que confieren resistencia. Cuando se aplica un fármaco, mata a las células sensibles pero deja que las resistentes repueblen el tumor, un proceso similar a la selección natural. Investigaciones recientes, como se destaca en títulos como 'Как опухоль выстраивает своё филогенетическое древо' (Cómo un tumor construye su árbol filogenético), utilizan la secuenciación genómica para rastrear estos linajes evolutivos y predecir qué ramas dominarán bajo terapia.
Comprender la resistencia guía la terapia combinada (usar múltiples fármacos con mecanismos diferentes), las estrategias de dosificación adaptativa y el desarrollo de inhibidores de nueva generación que se dirigen a mutaciones resistentes. El perfil genómico de los tumores, como en el artículo 'Генетический атлас предсказывает течение рака молочной железы' (Atlas genético predice el curso del cáncer de mama), ayuda a los médicos a elegir tratamientos con menos probabilidades de encontrar resistencia preexistente.
Algunas células cancerosas pueden entrar en un estado latente y tolerante a los fármacos, esencialmente 'escondiéndose' del tratamiento sin cambios genéticos, solo para reaparecer más tarde.











