La emisión de luz por una sustancia que ha absorbido luz u otra radiación electromagnética.La fluorescencia es el proceso por el cual una sustancia absorbe luz u otra radiación electromagnética y luego la reemite casi de inmediato, a una longitud de onda más larga. Es una forma de fotoluminiscencia, distinta de la fosforescencia, donde la reemisión se retrasa. El fenómeno es ubicuo en la naturaleza y la tecnología, desde el brillo de ciertos minerales bajo luz ultravioleta hasta el funcionamiento de la imagen biológica moderna y la iluminación LED. Ocurre cuando un electrón es excitado a un estado de mayor energía y luego regresa a su estado fundamental, liberando el exceso de energía como un fotón.
El término 'fluorescencia' fue acuñado en 1852 por George Gabriel Stokes, quien observó que el mineral espato de flúor (fluoruro de calcio) emitía luz visible al ser iluminado con radiación ultravioleta. También formuló la ley de Stokes, que establece que la luz emitida tiene una longitud de onda más larga que la luz absorbida.
Cuando un fotón incide sobre una molécula o un átomo, su energía puede ser absorbida, promoviendo un electrón a un orbital superior. Este estado excitado es inestable; el electrón pierde rápidamente algo de energía mediante vibraciones o calor (un proceso llamado conversión interna) y luego cae de vuelta al estado fundamental, emitiendo un fotón con menor energía y, por tanto, con una longitud de onda más larga que la del fotón absorbido. Todo este proceso suele durar nanosegundos, por lo que la fluorescencia cesa casi instantáneamente cuando se retira la fuente de excitación.
La fluorescencia se utiliza en lámparas fluorescentes, en imagen biológica y médica (por ejemplo, marcadores fluorescentes para microscopía), y en ciencia de materiales para estudiar las propiedades de semiconductores y cristales, como se menciona en el artículo sobre cristales de perovskita que absorben luz a la inversa.
Algunos peces de aguas profundas utilizan la fluorescencia para convertir la luz azul en luz verde o roja, lo que les ayuda a comunicarse en un entorno donde la mayor parte de la luz está filtrada.




