Un umbral de energía potencial que las partículas deben superar, y que aquí los electrones atraviesan mediante el efecto túnel.Una barrera de energía es un umbral de energía potencial que una partícula debe superar para pasar de un estado a otro. En la física clásica, una partícula necesita una energía cinética al menos igual a la altura de la barrera para superarla. Sin embargo, en la mecánica cuántica, las partículas pueden 'atravesar' barreras incluso con menos energía, un fenómeno puramente ondulatorio sin análogo clásico. Este concepto es central en la fusión nuclear en las estrellas, donde los protones atraviesan la repulsión de Coulomb para fusionarse, y en muchos dispositivos electrónicos.
El concepto surgió a finales de la década de 1920, cuando George Gamow y, de forma independiente, Ronald Gurney y Edward Condon, utilizaron el efecto túnel cuántico para explicar la desintegración alfa, la primera aplicación de la mecánica cuántica a la física nuclear.
Una partícula que se acerca a una barrera se describe mediante una función de onda que penetra en la región clásicamente prohibida. Si la barrera es lo suficientemente delgada, la amplitud de la función de onda no decae a cero antes de llegar al otro lado, lo que da una probabilidad de transmisión pequeña pero no nula. La probabilidad de tunelización depende exponencialmente del ancho y la altura de la barrera, así como de la masa de la partícula: las partículas más ligeras tunelizan más fácilmente. Por eso los electrones tunelizan fácilmente en los semiconductores, mientras que los núcleos más pesados requieren barreras extremadamente delgadas.
El efecto túnel a través de barreras de energía se aprovecha en las memorias flash, en los microscopios de efecto túnel que visualizan superficies átomo por átomo, y en el diseño de diodos túnel para electrónica de alta velocidad.
Las reacciones de fusión en el Sol proceden a un ritmo que sería imposible clásicamente: la temperatura del núcleo es demasiado baja para que los protones superen la barrera de Coulomb, pero el efecto túnel cuántico lo hace posible, y el Sol brilla gracias a ello.








