Un dispositivo que mide la fuerza, aquí concebido como ultrapreciso mediante la combinación de microscopio y resonador.Un sensor de fuerza es un dispositivo que convierte una fuerza mecánica aplicada en una señal medible, típicamente eléctrica. El concepto aquí se extiende a sensores ultraprecisos que combinan un resonador microscópico con un microscopio óptico o electrónico para detectar fuerzas mucho más pequeñas que las que siente un solo átomo. Tales sensores empujan los límites de la medición, permitiendo a los investigadores sondear interacciones a escala nanométrica e incluso acercarse a los límites cuánticos de detección.
El desarrollo de sensores de fuerza ultrasensibles se remonta al microscopio de fuerza atómica inventado en 1986 por Gerd Binnig, Calvin Quate y Christoph Gerber. Desde entonces, los avances en nanofabricación y enfriamiento láser han llevado la sensibilidad a la escala de zeptonewtons (10^-21 N).
El mecanismo central se basa en un pequeño resonador mecánico — como una cuerda nanométrica, un voladizo o una esfera levitada — cuya frecuencia de vibración o posición cambia cuando se aplica una fuerza. Al monitorear el movimiento del resonador con alta precisión, a menudo mediante interferometría láser o efecto túnel de electrones, se puede inferir la fuerza. La sensibilidad se mejora haciendo el resonador pequeño y rígido, y enfriándolo para reducir el ruido térmico. En los montajes más avanzados, el resonador se levita en vacío para eliminar el amortiguamiento mecánico, y su movimiento se lee con precisión limitada por la mecánica cuántica.
Estos sensores se utilizan en microscopía de fuerza atómica para obtener imágenes de superficies a escala atómica, en detectores de ondas gravitacionales para percibir desplazamientos minúsculos, y en experimentos para medir fuerzas de Casimir, resonancia magnética de espines individuales y otras interacciones débiles.
Los sensores de fuerza más sensibles pueden detectar fuerzas tan pequeñas como unos pocos zeptonewtons — aproximadamente el peso de un solo átomo en la Tierra, o la atracción gravitatoria entre dos masas de un kilogramo separadas por un kilómetro.








