Un dispositivo que proporciona una referencia de frecuencia precisa y estable para la medición del tiempo y las mediciones.Un estándar de frecuencia es un dispositivo que produce una referencia de frecuencia estable y precisa, típicamente utilizado para la medición del tiempo o como fuente de calibración. El tipo más común es el reloj atómico, que utiliza la frecuencia de transición de átomos (como cesio o rubidio) como referencia. Los estándares de frecuencia son la columna vertebral de los sistemas modernos de navegación, telecomunicaciones y experimentos científicos que requieren una sincronización precisa.
El primer reloj atómico preciso basado en cesio fue construido por Louis Essen en 1955 en el Laboratorio Nacional de Física del Reino Unido. Desde entonces, la definición del segundo se ha vinculado a la transición del cesio, y se han desarrollado relojes ópticos que son órdenes de magnitud más precisos.
En un reloj atómico, los átomos se preparan en un estado cuántico específico y luego se interrogan con radiación electromagnética. Cuando la frecuencia de la radiación coincide con la transición atómica, los átomos absorben o emiten fotones, y esta resonancia se utiliza para ajustar el oscilador a la frecuencia correcta. La estabilidad del reloj depende del factor de calidad de la transición atómica y del número de átomos utilizados. Los relojes ópticos utilizan transiciones a frecuencias ópticas, que son mucho más altas que las transiciones de microondas, lo que permite una precisión aún mayor.
Los estándares de frecuencia se utilizan en los satélites GPS, donde permiten un posicionamiento preciso, y en las redes de telecomunicaciones para sincronizar la transmisión de datos. También son esenciales en experimentos de física fundamental, como pruebas de la relatividad y búsquedas de variaciones de las constantes fundamentales.
Los mejores relojes ópticos son tan precisos que, si hubieran estado funcionando desde el Big Bang, habrían acumulado un error de menos de un segundo.





