El proceso por el cual un sistema cuántico excitado transita a un estado de menor energía, emitiendo un fotón de manera aleatoria.La emisión espontánea es el proceso cuántico fundamental por el cual un átomo, molécula u otro sistema cuántico excitado desciende a un estado de menor energía y emite un fotón —una partícula de luz— sin ningún desencadenante externo. A diferencia de la emisión estimulada, que requiere un fotón incidente para provocar la transición, la emisión espontánea ocurre de manera aleatoria, gobernada únicamente por las propiedades intrínsecas del sistema y las fluctuaciones del vacío del campo electromagnético. Esta aleatoriedad no es un defecto, sino una característica: subyace al brillo natural de los objetos calientes, al funcionamiento de los láseres (en su fase inicial) y al ruido cuántico que limita muchas mediciones de precisión.
Albert Einstein introdujo el concepto en 1917 para explicar el espectro observado de la radiación de cuerpo negro, postulando el coeficiente A para la emisión espontánea junto con los coeficientes B para la absorción y la emisión estimulada.
El mecanismo se fundamenta en la electrodinámica cuántica. Un estado excitado tiene una cierta vida media, tras la cual decae con una probabilidad por unidad de tiempo dada por el coeficiente A de Einstein. La dirección, polarización y fase del fotón emitido son completamente aleatorias. El proceso está íntimamente ligado al vacío cuántico: el sistema excitado interactúa con las fluctuaciones de punto cero del campo electromagnético, que 'estimulan' la emisión incluso en ausencia de fotones reales. Por ello, la emisión espontánea puede modificarse colocando el átomo en una cavidad que altere la estructura del campo de vacío.
La emisión espontánea es la base de los diodos emisores de luz (LED), las lámparas fluorescentes y la generación inicial de luz en los láseres; también establece el ancho de línea fundamental de la luz láser y es una fuente clave de ruido en los experimentos de óptica cuántica.
La emisión espontánea no es verdaderamente espontánea en el sentido de no tener causa: está impulsada por las fluctuaciones del vacío del campo electromagnético, que existen incluso a la temperatura del cero absoluto.







