Un espectáculo de luz natural en el cielo causado por partículas cargadas que interactúan con el campo magnético de un planeta.Una aurora es un espectáculo de luz natural en el cielo, que se observa típicamente en regiones de alta latitud, causado por la interacción de partículas cargadas del viento solar con el campo magnético y la atmósfera superior de un planeta. En la Tierra, las auroras aparecen como cortinas brillantes de luz verde, roja y púrpura cerca de las regiones polares. Son una manifestación visible del acoplamiento complejo entre el Sol y la magnetosfera de un planeta.
El término 'aurora boreal' fue acuñado por Galileo Galilei en 1619, pero el mecanismo físico solo se comprendió en el siglo XX con el advenimiento de la física espacial. Los experimentos de Kristian Birkeland a principios del siglo XX sugirieron por primera vez la conexión con las partículas cargadas.
El viento solar, una corriente de partículas cargadas, transporta el campo magnético del Sol. Cuando llega a la Tierra, comprime la magnetosfera en el lado diurno y la estira en una larga cola en el lado nocturno. Algunas partículas quedan atrapadas en la magnetosfera y son aceleradas a lo largo de las líneas del campo magnético hacia los polos. Allí, chocan con átomos de oxígeno y nitrógeno en la atmósfera superior, excitándolos. Cuando estos átomos vuelven a su estado fundamental, emiten fotones de longitudes de onda específicas, creando los colores característicos: verde y rojo del oxígeno, azul y púrpura del nitrógeno.
Las auroras se estudian para comprender el clima espacial, que puede interrumpir las comunicaciones por satélite, el GPS y las redes eléctricas. También ocurren en otros planetas, como Júpiter y Saturno, proporcionando información sobre sus campos magnéticos.
Las auroras en Júpiter no solo están en el espectro ultravioleta y visible, sino que también emiten rayos X, un fenómeno que ha desconcertado a los científicos desde su descubrimiento en 1979.










