El proceso de identificar nuevos compuestos farmacéuticos que puedan tratar enfermedades.El descubrimiento de fármacos es el proceso multidisciplinario de identificar y desarrollar nuevos compuestos farmacéuticos que puedan tratar o prevenir enfermedades. Comienza con la identificación de la diana—encontrar una molécula biológica (como una proteína) implicada en una enfermedad—y luego se examinan bibliotecas de compuestos químicos para aquellos que interactúan con la diana. Los candidatos prometedores se someten a optimización para mejorar su eficacia y seguridad antes de entrar en ensayos clínicos.
El descubrimiento moderno de fármacos surgió a finales del siglo XIX con el concepto de 'balas mágicas' de Paul Ehrlich—sustancias químicas que atacan específicamente a los patógenos. El primer fármaco sintético, el salvarsán, se introdujo en 1910 para la sífilis, marcando el inicio del desarrollo farmacéutico sistemático.
El proceso suele implicar el cribado de alto rendimiento de miles de compuestos, seguido de química medicinal para refinar las moléculas candidatas. Actualmente se emplean métodos computacionales, como el acoplamiento molecular y el aprendizaje automático, para predecir la afinidad de unión y reducir los costos experimentales. Los candidatos exitosos se prueban en cultivos celulares, luego en modelos animales y finalmente en ensayos en humanos por fases para evaluar su seguridad y eficacia.
El descubrimiento de fármacos ha producido antibióticos, antivirales, terapias contra el cáncer y tratamientos para enfermedades crónicas como la hipertensión y la diabetes, impactando directamente la salud global.
El costo promedio para llevar un nuevo fármaco al mercado supera los 2 mil millones de dólares y toma más de una década, y menos del 12% de los candidatos que entran en ensayos clínicos finalmente reciben aprobación.













