La piel como una ciudad: cómo devolver la juventud a un órgano entero
Cada mañana la ciudad despierta y empieza a repararse a sí misma: los obreros cambian el asfalto, los pintores pintan las fachadas, los barrenderos recogen la basura. La piel puede imaginarse como una ciudad así, donde las células obreras renuevan constantemente calles y edificios.








