
Costos termodinámicos del procesamiento de información, borrado y evolución temporal.La termodinámica de la información es el campo que fusiona la teoría de la información con la termodinámica, explorando cómo el procesamiento de la información —almacenarla, borrarla, transmitirla— tiene consecuencias físicas en términos de energía y entropía. Aborda preguntas como: ¿Cuánta energía cuesta borrar un bit de información? ¿Se puede usar la información para extraer trabajo de un baño térmico? Este campo tiene profundas implicaciones para la física de la computación, los fundamentos de la segunda ley de la termodinámica y los límites de la miniaturización en la tecnología.
El campo fue iniciado por Rolf Landauer en 1961 con su principio sobre el borrado. Charles Bennett en las décadas de 1970 y 1980 extendió estas ideas para mostrar que la computación puede realizarse de manera reversible, y que la información en sí misma tiene un valor termodinámico. El concepto del demonio de Maxwell, aunque se remonta a 1867, fue completamente resuelto usando estas ideas en la década de 1980.
El resultado central es el principio de Landauer, que establece que borrar un bit de información disipa necesariamente al menos kT ln(2) de energía en forma de calor, donde k es la constante de Boltzmann y T es la temperatura. Esto se debe a que borrar un bit reduce el número de estados posibles de la memoria, lo que disminuye su entropía, y la segunda ley exige que esta entropía se transfiera al entorno. Por el contrario, la información puede usarse para realizar trabajo: un 'demonio de Maxwell' que mide el estado de una partícula y usa esa información para extraer trabajo puede, en principio, convertir información en energía útil, pero solo si la memoria del propio demonio se borra eventualmente, pagando el costo termodinámico.
Establece límites fundamentales a la eficiencia energética de los computadores, guía el diseño de electrónica de bajo consumo y se utiliza en la investigación sobre computación cuántica y motores térmicos a nanoescala.
En 2012, los investigadores verificaron experimentalmente el principio de Landauer utilizando una única partícula coloidal atrapada en un potencial de doble pozo, midiendo la disipación de calor exacta al borrar un bit de información.










