Un fenómeno donde una impureza magnética en un metal hace que los electrones formen una nube de apantallamiento, aumentando la resistencia a bajas temperaturas.El efecto Kondo es un fenómeno cuántico que ocurre cuando una impureza magnética—un átomo individual con electrones desapareados—se incrusta en un metal no magnético. A altas temperaturas, la impureza se comporta como un dispersor simple, pero a medida que la temperatura desciende, los electrones de conducción comienzan a interactuar con el momento magnético de la impureza de manera colectiva. Esta interacción conduce a un mínimo característico en la resistividad eléctrica del metal a bajas temperaturas, lo cual es contraintuitivo porque los metales suelen volverse mejores conductores al enfriarse.
El efecto fue explicado por primera vez por Jun Kondo en 1964, quien demostró que un cálculo de teoría de perturbaciones de tercer orden podía dar cuenta del mínimo de resistencia observado en aleaciones magnéticas diluidas. Su trabajo impulsó décadas de investigación teórica y experimental, llevando al desarrollo del enfoque de grupo de renormalización por Kenneth Wilson en la década de 1970.
A bajas temperaturas, los electrones de conducción cercanos a la impureza invierten sus espines para apantallar el momento magnético de la impureza, formando una 'nube' correlacionada de electrones. Esta nube crece en tamaño a medida que la temperatura disminuye, aumentando efectivamente la sección eficaz de dispersión para otros electrones y, por tanto, elevando la resistencia. El efecto es un sello distintivo de las fuertes correlaciones electrónicas y de la física de muchos cuerpos, donde el comportamiento del sistema no puede entenderse considerando los electrones de manera independiente.
El efecto Kondo es crucial para entender el comportamiento de los puntos cuánticos y otros dispositivos a nanoescala, donde puede utilizarse para controlar el transporte de electrones. También juega un papel en el diseño de materiales de fermiones pesados y en el estudio de transiciones de fase cuánticas.
El efecto Kondo ha sido observado en puntos cuánticos, donde un solo electrón puede actuar como la impureza magnética, permitiendo a los investigadores estudiar el fenómeno en un entorno controlado.









