Almacenamiento de información cuántica mediante centros de nitrógeno-vacante en cristales de diamante.La memoria cuántica de diamante se refiere al uso de centros de nitrógeno-vacante (NV) en cristales de diamante para almacenar información cuántica. Un centro NV es un defecto donde un átomo de nitrógeno reemplaza a un átomo de carbono y un sitio adyacente de la red está vacío. Este defecto tiene un espín electrónico que puede manipularse y leerse con luz, lo que lo convierte en un qubit prometedor. La red de diamante proporciona un entorno sólido y estable que protege el estado cuántico de la decoherencia, permitiendo tiempos de almacenamiento relativamente largos en comparación con otros qubits de estado sólido.
Los centros NV en diamante fueron estudiados por primera vez en la década de 1990, pero su uso como memoria cuántica se demostró en la década de 2000, con avances significativos de grupos como los de Harvard y Delft. El campo ha crecido rápidamente desde entonces.
La información se codifica en el estado de espín del electrón del centro NV, que puede estar en una superposición de estados arriba y abajo. Pulsos de microondas manipulan el espín, mientras que pulsos láser inicializan y leen el estado. El cristal de diamante protege el espín del ruido magnético, y a bajas temperaturas los tiempos de coherencia pueden alcanzar milisegundos o incluso segundos. Para aplicaciones de memoria, el centro NV puede absorber un fotón, transferir su estado cuántico al espín, almacenarlo y luego emitir un fotón con el mismo estado, lo que permite repetidores cuánticos e interfaces entre luz y materia.
Las memorias cuánticas de diamante se utilizan en repetidores cuánticos para comunicación cuántica de larga distancia, en prototipos de computación cuántica y en magnetometría y detección de alta sensibilidad.
Un solo centro NV puede usarse como termómetro que mide cambios de temperatura de solo unos pocos milikelvin en células vivas, gracias a su fluorescencia dependiente del espín.










