Un defecto en el diamante utilizado como magnetómetro cuántico y sensor de campos magnéticos.Un centro de nitrógeno-vacante (NV) es un defecto puntual en un cristal de diamante donde un átomo de carbono es reemplazado por un átomo de nitrógeno y un sitio adyacente de la red queda vacío. Esta diminuta estructura se comporta como un sistema cuántico extremadamente sensible a campos magnéticos, campos eléctricos, temperatura y presión. Debido a que puede manipularse y leerse con luz y microondas a temperatura ambiente, se ha convertido en una herramienta fundamental para la detección cuántica, permitiendo mediciones a escala nanométrica que antes eran imposibles.
El centro NV fue identificado por primera vez en la década de 1960, pero su potencial para la detección cuántica fue reconocido a finales de los años 1990 y principios de los 2000, con importantes desarrollos por parte de grupos en Alemania, Japón y Estados Unidos.
El centro NV tiene un estado de espín que puede inicializarse y leerse ópticamente. Cuando se expone a un campo magnético, los niveles de energía del espín se dividen (efecto Zeeman), y al medir la frecuencia de esta división mediante espectroscopía de microondas, se puede determinar la intensidad del campo con alta precisión. El defecto está incrustado en una red de diamante, que lo protege del ruido ambiental, permitiendo que mantenga la coherencia cuántica incluso a temperatura ambiente. Técnicas como pulsos de microondas y detección óptica de resonancia magnética (ODMR) se utilizan para extraer la señal.
Se utiliza en magnetocardiografía para detectar campos magnéticos débiles del corazón, en la obtención de imágenes de presión dentro de las células, y en el procesamiento de información cuántica como qubit.
Los centros NV pueden detectar el campo magnético de un solo espín de electrón, una sensibilidad que ha permitido obtener imágenes de proteínas individuales e incluso de los campos magnéticos de las neuronas.













