
El movimiento de energía térmica de una región más caliente a una más fría, central en el estudio de nanofilms de este artículo.La transferencia de calor es el movimiento de energía térmica desde una región de mayor temperatura hacia otra de menor temperatura, impulsado por la segunda ley de la termodinámica. Ocurre mediante tres mecanismos principales: conducción (por contacto directo entre partículas), convección (por movimiento de fluidos en masa) y radiación (mediante ondas electromagnéticas). En sistemas a nanoescala, la transferencia de calor a menudo se desvía de las leyes clásicas porque el recorrido libre medio de los portadores de calor—fonones o electrones—se vuelve comparable al tamaño del sistema, dando lugar a fenómenos como el transporte balístico y la reducción de la conductividad térmica.
El estudio de la transferencia de calor se remonta al siglo XIX con la ley de Fourier para la conducción del calor, pero la comprensión de la transferencia de calor a nanoescala surgió a finales del siglo XX con los avances en microfabricación y técnicas de medición.
En los sólidos, el calor es transportado principalmente por fonones (vibraciones cuantizadas de la red) y electrones. Cuando existe un gradiente de temperatura, estos portadores se difunden desde las regiones calientes hacia las frías, transfiriendo energía mediante colisiones. En películas delgadas, el espesor de la película puede ser menor que el recorrido libre medio de los fonones, lo que hace que estos viajen balísticamente sin dispersarse, lo que paradójicamente puede reducir la conductividad térmica efectiva. Esto se debe a que la dispersión en los límites se vuelve dominante, y el flujo de calor está limitado por las interfaces más que por las propiedades del material en volumen.
Los principios de la transferencia de calor son esenciales para diseñar sistemas de refrigeración electrónica, aislamiento térmico y dispositivos de captación de energía. En la nanotecnología, controlar el flujo de calor es fundamental para mejorar el rendimiento de transistores, generadores termoeléctricos y memorias de cambio de fase.
En el vacío, el calor solo se puede transferir por radiación, por lo que los termos tienen un recubrimiento reflectante para minimizar la pérdida de calor por radiación.














