Un fluido cuya viscosidad cambia con el esfuerzo o la presión aplicada, como la miel.Un fluido no newtoniano es una sustancia cuya viscosidad (resistencia a fluir) cambia bajo tensión o presión aplicada, a diferencia de los fluidos ordinarios como el agua, que tienen viscosidad constante. Estos fluidos pueden comportarse como líquidos o sólidos dependiendo de la fuerza aplicada. Ejemplos incluyen la miel (que se vuelve menos viscosa al removerla), la maicena en agua (que se solidifica ante un impacto repentino) y ciertas soluciones de polímeros.
La distinción entre fluidos newtonianos y no newtonianos se formalizó a finales del siglo XIX, pero el término 'no newtoniano' fue acuñado por Eugene Bingham en la década de 1920. Bingham también desarrolló el concepto de flujo plástico, que describe materiales que se comportan como sólidos hasta que se supera un esfuerzo de fluencia.
En los fluidos no newtonianos, la relación entre el esfuerzo y la velocidad de deformación no es lineal. Algunos fluidos son reofluidificantes (la viscosidad disminuye con el esfuerzo, como el kétchup), mientras que otros son reoespesantes (la viscosidad aumenta con el esfuerzo, como la maicena). Este comportamiento surge de la estructura microscópica del fluido: cadenas poliméricas largas, partículas en suspensión o interacciones moleculares que se reorganizan bajo el flujo, alterando la resistencia interna del fluido.
Los fluidos no newtonianos se utilizan en chalecos antibalas (fluidos reoespesantes en chalecos protectores), en lodos de perforación para la extracción de petróleo (reofluidificantes para reducir la fricción) y en el procesamiento de alimentos para controlar la textura y el flujo.
La maicena mezclada con agua es un fluido reoespesante clásico: puedes correr sobre él, pero si te quedas quieto, te hundes lentamente.










