Un dispositivo de medición del tiempo de alta precisión basado en transiciones nucleares, como en el torio-229.Un reloj óptico nuclear es un dispositivo de medición del tiempo ultra preciso propuesto que utiliza una transición entre niveles de energía en el núcleo atómico, en lugar de en la nube de electrones como en los relojes atómicos convencionales. El candidato principal para esto es el torio-229, que tiene una transición nuclear de energía excepcionalmente baja que puede ser excitada por luz láser. Debido a que las transiciones nucleares son mucho menos sensibles a los campos electromagnéticos externos que las transiciones electrónicas, un reloj nuclear podría lograr una estabilidad y precisión muy superiores a las de los relojes atómicos actuales, lo que potencialmente permitiría probar la física fundamental y detectar variaciones diminutas en las constantes físicas.
La idea de un reloj nuclear fue propuesta a principios de la década de 2000, identificándose el torio-229 como el candidato más prometedor debido a su transición de baja energía. Se logró un progreso significativo en 2024 cuando los investigadores excitaron con éxito la transición nuclear del torio-229 con un láser, un hito importante hacia la construcción de un reloj nuclear funcional.
En un reloj óptico nuclear, un láser se sintoniza a la frecuencia exacta de una transición nuclear, como la transición de 8,4 eV en el torio-229. El núcleo absorbe el fotón y salta a un estado de mayor energía, y el reloj cuenta estas oscilaciones. La frecuencia de la transición es extremadamente estable porque el núcleo está blindado por la nube de electrones, lo que lo hace insensible a las perturbaciones ambientales. El desafío es incrustar los núcleos de torio-229 en una red cristalina adecuada y medir la frecuencia de transición con alta precisión.
Los relojes ópticos nucleares podrían utilizarse para la medición del tiempo ultra precisa en GPS y telecomunicaciones, así como para la investigación en física fundamental, como la búsqueda de variaciones en la constante de estructura fina y la detección de ondas gravitacionales.
La transición nuclear del torio-229 es tan sensible a los cambios en las constantes fundamentales que un reloj nuclear podría detectar si la velocidad de la luz cambiara en solo una parte en 10^18 durante un año.









