Un isótopo de torio con un isómero nuclear de baja energía, utilizado en la investigación de relojes nucleares.El torio-229 es un isótopo radiactivo con un isómero nuclear único: un estado excitado metaestable que se encuentra a solo unos 8,4 electronvoltios por encima del estado fundamental, la excitación nuclear más baja conocida. Esta brecha de energía está en el rango ultravioleta, accesible mediante láseres, a diferencia de las transiciones nucleares típicas que requieren rayos gamma. Esto convierte al torio-229 en el candidato principal para construir un reloj nuclear, un dispositivo de medición del tiempo que late a la frecuencia de una transición nuclear, mucho más estable frente a perturbaciones ambientales que las transiciones atómicas. Un reloj así podría sondear variaciones en las constantes fundamentales, detectar materia oscura y poner a prueba la relatividad con una precisión sin precedentes.
El isómero de baja energía fue predicho en 1976 por V.I. Zhudov y sus colegas, y observado por primera vez en 1994 por un grupo de la Universidad de Texas. La primera excitación láser directa del isómero se logró en 2023 por un equipo del CERN, marcando un hito en el desarrollo del reloj nuclear.
El núcleo del torio-229 tiene dos niveles de energía muy cercanos entre sí. Al excitar el núcleo con un láser ultravioleta finamente sintonizado, salta al estado isomérico y luego decae, emitiendo un fotón. La frecuencia de esta transición es extremadamente nítida e insensible a campos magnéticos, campos eléctricos y temperatura, porque el núcleo está bien protegido por los electrones. Para construir un reloj, se atrapan iones de torio o se incrustan en un cristal, y luego se fija un láser a la frecuencia de transición nuclear, contando sus oscilaciones como 'tics'.
Los relojes nucleares de torio-229 podrían superar a los relojes atómicos en precisión, permitiendo pruebas de física fundamental, geodesia (medición del campo gravitatorio terrestre) y potencialmente navegación. También se utilizan en la investigación de la estructura nuclear y como plataforma para la óptica cuántica con núcleos.
La diferencia de energía en el torio-229 es tan pequeña que puede ser superada por un solo fotón ultravioleta, por lo que es el único núcleo que puede manipularse con láseres de mesa en lugar de aceleradores de partículas.
















