
Un dispositivo que utiliza campos magnéticos para confinar plasma, donde los electrones runaway pueden ser un peligro.Un tokamak es un dispositivo diseñado para aprovechar la fusión nuclear, el proceso que alimenta al Sol y a otras estrellas, confinando un gas sobrecalentado de partículas cargadas conocido como plasma dentro de una cámara con forma de rosquilla. El plasma, calentado a temperaturas de cientos de millones de grados, debe mantenerse alejado de las paredes del reactor, o de lo contrario se enfriaría al instante y las dañaría. El tokamak logra esto mediante una potente combinación de campos magnéticos que se retuercen y se enrollan alrededor de la cámara, creando una jaula magnética invisible que mantiene el plasma en su lugar. Este confinamiento es un delicado acto de equilibrio, ya que el plasma es inherentemente inestable y propenso a eventos disruptivos que pueden romper la jaula magnética y liberar su energía en una ráfaga.
El concepto de tokamak fue desarrollado en las décadas de 1950 y 1960 por físicos soviéticos, con el primer dispositivo funcional, el T-1, construido en el Instituto Kurchátov en Moscú. El nombre es un acrónimo ruso de 'cámara toroidal con bobinas magnéticas'. Los resultados del tokamak T-3 en 1968, que mostraron un confinamiento drásticamente mejor que otros diseños, convencieron a la comunidad internacional de su potencial.
El campo magnético del tokamak es una combinación de tres partes: un fuerte campo toroidal generado por bobinas externas que recorre el anillo, un campo poloidal creado por una corriente eléctrica inducida a través del propio plasma, y un campo vertical que ayuda a controlar la posición del plasma. La combinación de estos campos crea una trayectoria helicoidal y retorcida para las partículas del plasma, lo que evita que se desvíen hacia las paredes. La corriente del plasma se induce mediante un solenoide central que actúa como el devanado primario de un transformador, con el plasma actuando como el secundario. Esta corriente también calienta el plasma, aunque se utilizan métodos adicionales como la inyección de haces neutros o las ondas de radiofrecuencia para alcanzar temperaturas de fusión.
Los tokamaks son el principal candidato para un reactor de fusión práctico, con proyectos a gran escala como ITER en Francia y JET en el Reino Unido dedicados a demostrar que la tecnología puede producir energía neta. También se utilizan en investigación para estudiar la física del plasma, la ciencia de materiales en condiciones extremas y el comportamiento de los electrones runaway, que pueden dañar los componentes del reactor.
Los electrones runaway en un tokamak pueden alcanzar energías de decenas de megaelectronvoltios, suficientes para perforar las paredes metálicas del reactor si no se controlan.













