Un flujo de momento angular de espín sin un flujo neto de carga eléctrica.Una corriente de espín es un flujo de momento angular de espín que no implica un movimiento neto de carga eléctrica. En las corrientes eléctricas ordinarias, los electrones se mueven y transportan tanto carga como espín, pero en una corriente de espín pura, los electrones con espines opuestos se mueven en direcciones opuestas, de modo que la carga se cancela mientras que el espín se acumula. Este concepto es central en la espintrónica, un campo que busca utilizar el espín del electrón para el procesamiento y almacenamiento de información.
El concepto de corriente de espín surgió a finales del siglo XX con el desarrollo de la espintrónica, particularmente después del descubrimiento del efecto de magnetorresistencia gigante en 1988. El efecto Hall de espín fue predicho por Dyakonov y Perel en 1971 y posteriormente observado experimentalmente.
Las corrientes de espín pueden generarse por diversos medios, como el efecto Hall de espín, donde una corriente eléctrica en un material con fuerte acoplamiento espín-órbita produce una acumulación de espín transversal. También pueden crearse calentando una unión magnética (efecto Seebeck de espín) o inyectando ópticamente portadores con polarización de espín. La corriente de espín se propaga entonces a través de un material, transportando información sobre el estado de espín sin disipar mucha energía en forma de calor.
Las corrientes de espín se utilizan en dispositivos espintrónicos como uniones de túnel magnético para memoria no volátil (MRAM) y en circuitos de lógica de espín, lo que potencialmente conduce a una electrónica más rápida y eficiente energéticamente.
En una corriente de espín, los electrones no viajan lejos; en cambio, la información de espín se transfiere mediante una cadena de inversiones de espín, similar a una ola que recorre una multitud en un estadio.







