
Un proceso de tratamiento térmico que altera las propiedades físicas de un material.El recocido es un proceso de tratamiento térmico en el que un material se calienta a una temperatura específica, se mantiene allí durante un período y luego se enfría lentamente. Este proceso altera las propiedades físicas del material, típicamente aliviando tensiones internas, reduciendo la dureza y aumentando la ductilidad. Se utiliza ampliamente en metalurgia y ciencia de materiales para facilitar el trabajo con los materiales o mejorar su rendimiento.
El recocido se ha practicado desde tiempos antiguos, con evidencia de tratamiento térmico de metales que se remonta a la Edad del Bronce. La comprensión científica del proceso se desarrolló en los siglos XIX y XX con la llegada de la metalografía y la termodinámica.
Calentar un material proporciona a los átomos suficiente energía para moverse y reorganizarse. Durante el recocido, las dislocaciones (defectos en la red cristalina) pueden moverse y aniquilarse, y los granos pueden crecer, reduciendo el número de bordes de grano. El enfriamiento lento permite que el material alcance un estado más termodinámicamente estable, minimizando las tensiones internas que puedan haber sido introducidas por procesos previos como el trabajo en frío o el temple.
El recocido se utiliza en la producción de metales, vidrio y semiconductores, por ejemplo, para ablandar el cobre destinado al cableado, aliviar tensiones en estructuras soldadas o activar dopantes en chips de silicio.
En el contexto de los algoritmos de optimización, el 'recocido simulado' toma prestado el concepto de calentamiento y enfriamiento para encontrar mínimos globales en problemas complejos, imitando el proceso físico.











