
Un material que no conduce la electricidad fácilmente.Un aislante es un material que se opone al flujo de la corriente eléctrica. A diferencia de los conductores, donde los electrones se mueven libremente, en los aislantes los electrones están fuertemente ligados a sus átomos, por lo que no pueden desplazarse fácilmente a través del material. Esta propiedad es fundamental en la electrónica, donde los aislantes se utilizan para separar y proteger las vías conductoras, y en los condensadores, donde almacenan energía en un campo eléctrico.
La distinción entre conductores y aislantes fue estudiada sistemáticamente por primera vez en el siglo XVIII por Stephen Gray, quien demostró que la electricidad podía conducirse a través de algunos materiales y no a través de otros. La explicación mediante la teoría de bandas llegó mucho más tarde, en la década de 1930, con el desarrollo de la mecánica cuántica.
En un aislante, la estructura de bandas de energía presenta una gran brecha entre la banda de valencia llena y la banda de conducción vacía. Los electrones necesitarían ganar una energía igual a esa brecha para volverse móviles, lo que típicamente equivale a varios electronvoltios, mucho más que la energía térmica a temperatura ambiente. Como resultado, casi ningún electrón está disponible para transportar corriente. Si el voltaje aplicado es lo suficientemente alto como para salvar la brecha, el aislante puede romperse y volverse conductor, un fenómeno que se aprovecha en dispositivos como las bujías.
Los aislantes se utilizan en todas partes en la ingeniería eléctrica: para recubrir cables, en placas de circuito, en líneas de alta tensión (con cerámica o vidrio) y como capas dieléctricas en condensadores y transistores.
El diamante es un excelente aislante, pero también uno de los mejores conductores térmicos, porque su rígida red cristalina transfiere eficientemente las vibraciones de calor sin mover carga eléctrica.











