
La suspensión de un objeto contra la gravedad utilizando fuerzas como la luz láser.La levitación es la suspensión de un objeto contra la gravedad sin contacto físico, utilizando fuerzas como la luz láser, los campos magnéticos o los efectos cuánticos. En física, es una herramienta poderosa para aislar objetos de las perturbaciones ambientales, permitiendo mediciones extremadamente sensibles. El concepto aparece en contextos que van desde la detección de materia oscura con granos de polvo levitando hasta la prueba de la gravedad cuántica con partículas de diamante en estados superpuestos.
La idea de la levitación tiene raíces antiguas en el mito, pero el estudio científico comenzó con el trabajo de Michael Faraday sobre el electromagnetismo en el siglo XIX. La levitación óptica fue demostrada por primera vez por Arthur Ashkin en la década de 1970, trabajo que le valió el Premio Nobel de Física en 2018.
La levitación láser funciona enfocando la luz para crear una trampa óptica, donde la presión de radiación y las fuerzas de gradiente equilibran la gravedad y mantienen una pequeña partícula en su lugar. La levitación magnética utiliza materiales superconductores que expulsan los campos magnéticos (el efecto Meissner), creando un equilibrio estable sobre un imán. El efecto Casimir, una fuerza cuántica entre superficies muy próximas, también puede aprovecharse para hacer levitar objetos diminutos a escalas microscópicas.
La levitación se utiliza en acelerómetros sensibles, gravímetros y montajes experimentales para probar la mecánica cuántica y buscar materia oscura, así como en trenes de levitación magnética y cojinetes sin fricción.
La levitación láser puede mantener partículas tan quietas que se ha propuesto como método para detectar ondas gravitacionales en un experimento de sobremesa.














