
Un telescopio de neutrinos enterrado en el hielo antártico que detecta neutrinos de alta energía.IceCube es un observatorio de neutrinos enterrado en las profundidades del hielo antártico en el Polo Sur. Está diseñado para detectar neutrinos de alta energía, partículas casi sin masa que viajan por el universo casi sin ser perturbadas. Debido a que los neutrinos rara vez interactúan con la materia, pueden transportar información de los procesos más violentos del cosmos, como agujeros negros desgarrando estrellas o los núcleos de galaxias activas.
El proyecto IceCube se completó en 2010, basándose en el detector anterior AMANDA. Es una colaboración de más de 300 científicos de todo el mundo, con la construcción principal financiada por la Fundación Nacional de Ciencias.
El detector utiliza un kilómetro cúbico de hielo antártico transparente como medio. Cuando un neutrino choca con una molécula de hielo, produce una partícula cargada que emite un destello de luz azul, llamado radiación de Cherenkov. Miles de sensores ópticos, suspendidos en cables perforados en el hielo, detectan estos destellos y registran su tiempo y dirección, lo que permite a los científicos reconstruir la trayectoria y la energía del neutrino.
IceCube se utiliza para estudiar fenómenos astrofísicos como supernovas, estallidos de rayos gamma y núcleos galácticos activos, y para buscar materia oscura y partículas exóticas.
El hielo en el Polo Sur es tan claro que los sensores pueden detectar la luz de una interacción de neutrinos a más de 100 metros de distancia.




















