
Estado líquido del xenón utilizado como medio de detección en experimentos de materia oscura.El xenón líquido es xenón gaseoso enfriado a estado líquido, típicamente a temperaturas alrededor de -108 °C. Es apreciado en física de partículas por su alta densidad, alto número atómico y excelentes propiedades de centelleo, lo que lo convierte en un medio ideal para detectar interacciones raras de partículas. Es más famoso por su uso en experimentos de detección directa de materia oscura, donde una posible partícula de materia oscura que colisione con un núcleo de xenón produciría un destello de luz diminuto y una pequeña señal de ionización.
El uso del xenón líquido como medio detector comenzó en la década de 1970, pero ganó prominencia en los años 2000 con experimentos como XENON10 y ZEPLIN. La generación actual incluye XENONnT, LUX-ZEPLIN y PandaX-4T.
Cuando una partícula interactúa con un átomo de xenón en el líquido, deposita energía, causando excitación e ionización. Los átomos de xenón excitados emiten luz ultravioleta (centelleo), y los electrones ionizados son arrastrados por un campo eléctrico hasta la parte superior del detector, donde producen una señal secundaria. La proporción de estas dos señales ayuda a distinguir entre retrocesos nucleares (esperados de la materia oscura) y retrocesos electrónicos (radiación de fondo).
Los detectores de xenón líquido se utilizan en búsquedas de materia oscura, física de neutrinos (por ejemplo, experimentos de doble desintegración beta como nEXO) y en imagen médica (detectores de rayos gamma).
El xenón líquido es tan denso que una botella de 1 litro pesa alrededor de 3.5 kilogramos, y cuesta miles de dólares por litro debido a su rareza y requisitos de purificación.



















