La inclusión de componentes o repeticiones adicionales para mejorar la fiabilidad.La redundancia es la inclusión deliberada de componentes, rutas o repeticiones adicionales en un sistema para asegurar que continúe funcionando incluso cuando algunas partes fallen. En ingeniería y computación, la redundancia es una estrategia fundamental para lograr fiabilidad: si un sensor se rompe, otro toma el relevo; si un paquete de datos se pierde, se retransmite. El concepto va mucho más allá del hardware: aparece en sistemas biológicos, redes de comunicación e incluso en la forma en que el cerebro humano codifica recuerdos.
El estudio formal de la redundancia en ingeniería se remonta a los primeros días de la telegrafía y la telefonía, pero se convirtió en una disciplina rigurosa durante la era de la Guerra Fría, cuando el ejército estadounidense necesitaba sistemas informáticos fiables para la guía de misiles y la alerta temprana. El trabajo de Claude Shannon sobre la teoría de la información en la década de 1940 proporcionó la base matemática para comprender cómo la redundancia permite la corrección de errores.
El principio básico es simple: al duplicar funciones críticas y distribuirlas a través de múltiples canales independientes, el sistema puede tolerar un cierto número de fallos sin perder funcionalidad general. En redes de comunicación, la redundancia a menudo implica enviar la misma información por diferentes rutas o añadir códigos de corrección de errores que permitan al receptor reconstruir datos perdidos. En sistemas biológicos, la redundancia puede adoptar la forma de múltiples genes que desempeñan funciones similares, de modo que una mutación en uno no resulte fatal.
La redundancia está en todas partes: desde fuentes de alimentación redundantes en centros de datos y sistemas de control de vuelo triplemente redundantes en aeronaves, hasta matrices RAID en almacenamiento informático y los múltiples sistemas de seguridad en reactores nucleares.
El genoma humano está repleto de redundancia: alrededor del 30% de los genes tienen al menos una copia de respaldo en el ADN, un legado de antiguos eventos de duplicación del genoma completo.










