Un cable hecho de material superconductor que conduce electricidad sin resistencia cuando se enfría por debajo de una temperatura crítica.Un cable superconductor es un conductor fabricado con un material que, al enfriarse por debajo de su temperatura crítica, pierde toda resistencia eléctrica. Esto permite que la corriente eléctrica fluya indefinidamente sin pérdida de energía, en marcado contraste con los cables ordinarios que disipan energía en forma de calor. Los cables superconductores son fundamentales para construir electroimanes potentes, como los de las máquinas de resonancia magnética y los aceleradores de partículas, y también son componentes clave en la computación cuántica, donde forman la base de los qubits y las interconexiones.
La superconductividad fue descubierta por Heike Kamerlingh Onnes en 1911, quien observó resistencia cero en el mercurio a 4,2 K. La explicación teórica llegó en 1957 con la teoría BCS de Bardeen, Cooper y Schrieffer.
En un superconductor, los electrones forman pares de Cooper: pares enlazados que se condensan en un único estado cuántico descrito por una función de onda macroscópica. Este estado es resistente a la dispersión por impurezas o vibraciones de la red, por lo que los pares se mueven de manera coherente sin resistencia. La temperatura crítica depende del material y puede elevarse mediante presión o deformación, como se observa en algunas películas delgadas. En los circuitos cuánticos, los cables superconductores transportan corriente sin disipación, preservando los frágiles estados cuánticos.
Los cables superconductores se utilizan en imanes de resonancia magnética, aceleradores de partículas como el LHC y en procesadores cuánticos, donde conectan qubits y forman circuitos resonantes.
Un cable superconductor puede mantener una corriente persistente durante años sin ninguna fuente de alimentación, como se ha demostrado en experimentos donde las corrientes han durado más de una década.


















