
El modelo cosmológico donde el universo crece con el tiempo, descrito por ecuaciones análogas a una máquina térmica.El modelo del universo en expansión describe un cosmos que crece con el tiempo, con el factor de escala del espacio aumentando a medida que el universo envejece. Este modelo es notablemente análogo a una máquina térmica: el universo puede considerarse como un sistema termodinámico que realiza trabajo al expandirse, convirtiendo la energía potencial gravitatoria en energía cinética de las galaxias y, en última instancia, en radiación. Esta perspectiva termodinámica ha llevado a conocimientos sobre la entropía del universo, sus condiciones iniciales y la posibilidad de ciclos de expansión y contracción. El modelo también explica la radiación cósmica de fondo de microondas como un relicto de la fase temprana caliente y densa.
La idea de un universo en expansión fue desarrollada en la década de 1920 por Alexander Friedmann y Georges Lemaître, quienes derivaron soluciones a las ecuaciones de campo de Einstein que permitían un universo dinámico. Las observaciones de Edwin Hubble en 1929 proporcionaron la evidencia empírica, y el modelo fue refinado posteriormente con el descubrimiento de la radiación cósmica de fondo de microondas en 1965.
La expansión está gobernada por la relatividad general, donde la geometría del espacio-tiempo responde a la energía y la materia que contiene. En el modelo estándar, el universo es homogéneo e isótropo a gran escala, y su evolución se describe mediante el factor de escala a(t), que crece con el tiempo. La tasa de expansión se establece mediante el parámetro de Hubble, que depende de la densidad de materia, radiación y energía oscura. La analogía con una máquina térmica surge porque la expansión del universo puede verse como un proceso adiabático, donde la entropía por volumen comóvil se conserva y la temperatura de la radiación cósmica de fondo se enfría a medida que el universo se expande.
El modelo del universo en expansión es esencial para interpretar observaciones astronómicas, desde el corrimiento al rojo de las galaxias hasta las estadísticas de la radiación cósmica de fondo, y para probar teorías de energía oscura y gravedad modificada.
La expansión del universo no es solo un constructo teórico; afecta directamente la luz que recibimos, haciendo que las supernovas distantes parezcan más tenues de lo esperado, lo que llevó al descubrimiento de la energía oscura.












