
Uno de dos o más compuestos con la misma fórmula pero diferentes disposiciones de los átomos.Un isómero es uno de dos o más compuestos que comparten la misma fórmula molecular pero difieren en la disposición de los átomos, lo que da lugar a propiedades físicas y químicas distintas. Esta diversidad estructural es fundamental en química, ya que los isómeros pueden tener comportamientos muy diferentes, desde la toxicidad hasta la reactividad. En astrofísica, se encuentran isómeros de moléculas como el cianuro de hidrógeno en el espacio interestelar, donde sus abundancias relativas revelan la temperatura y la historia de las regiones de formación estelar.
El concepto fue introducido en la década de 1830 por Jöns Jacob Berzelius, quien acuñó el término 'isomería' tras observar que compuestos como el fulminato de plata y el cianato de plata tenían la misma composición pero propiedades diferentes. La explicación estructural llegó más tarde con Kekulé y Couper en la década de 1850.
Los isómeros surgen porque los átomos pueden conectarse en secuencias diferentes (isómeros estructurales) o adoptar orientaciones espaciales distintas (estereoisómeros). Las diferencias de energía entre isómeros suelen ser pequeñas, por lo que condiciones externas como la temperatura o la radiación pueden impulsar transiciones. En el espacio, la proporción de isómeros está determinada por el entorno local, actuando como un termómetro o una sonda de las rutas químicas.
El análisis de isómeros se utiliza en el desarrollo farmacéutico para garantizar la eficacia y seguridad de los medicamentos, y en astroquímica para interpretar las líneas espectrales de los telescopios, revelando las condiciones en las nubes moleculares.
Los isómeros nucleares, que son estados metaestables de los núcleos atómicos, pueden almacenar energía durante horas o incluso años, y su desintegración repentina puede desencadenar potentes destellos de rayos gamma, como se observa en eventos cósmicos.













