Gas y materia que rodean a las galaxias, estudiados a través de su distribución y composición química.El medio circumgaláctico (CGM) es el gas y la materia difusa que rodea a una galaxia, extendiéndose mucho más allá de sus estrellas visibles y su disco. Actúa como un reservorio de gas que alimenta la formación estelar y como un depósito para el material expulsado por supernovas y la actividad de agujeros negros. El CGM se estudia a través de su distribución y composición química, a menudo observando cómo absorbe o emite luz de fuentes de fondo.
El concepto de un halo gaseoso galáctico fue propuesto en la década de 1950, pero el estudio detallado del CGM como un componente distinto comenzó en la década de 1980 con la llegada de la espectroscopía ultravioleta desde telescopios espaciales como el Hubble.
El CGM se detecta principalmente mediante espectroscopía de absorción: la luz de cuásares o galaxias distantes atraviesa el CGM de una galaxia en primer plano, y las longitudes de onda específicas absorbidas revelan la temperatura, densidad y composición química del gas. Su distribución puede ser similar a un disco o a un anillo, dependiendo de la masa de la galaxia, su tasa de formación estelar y el equilibrio entre la caída gravitacional y los flujos de salida impulsados por explosiones estelares o núcleos galácticos activos.
Comprender el CGM es crucial para los modelos de evolución galáctica, ya que regula cómo las galaxias adquieren gas para la formación estelar y cómo reciclan elementos pesados hacia el medio intergaláctico.
El CGM puede contener más masa en gas que las propias estrellas de la galaxia, pero es tan difuso que en la Tierra se consideraría un vacío.











