Una región tenue y extendida de emisión difusa que rodea a una fuente central brillante.Un halo es una región tenue y extendida de emisión difusa que rodea a una fuente central brillante. En astrofísica, se observan halos alrededor de galaxias, donde consisten en gas caliente, materia oscura y cúmulos globulares; alrededor de binarias de rayos X y núcleos galácticos activos, donde están formados por luz dispersada o material expulsado; y alrededor de estallidos de rayos gamma, donde surgen de la dispersión por polvo. Los halos proporcionan información crucial sobre el entorno y la historia del objeto central, ya que su tamaño, forma y espectro revelan la densidad y composición del medio circundante.
El concepto de halo galáctico se remonta a la década de 1950, cuando astrónomos como Jan Oort y Lyman Spitzer estudiaron la distribución de estrellas y gas alrededor de la Vía Láctea. El término 'halo' se volvió estándar en la década de 1970 con el descubrimiento de los halos de materia oscura en simulaciones cosmológicas.
Los halos se forman mediante diversos mecanismos. Por ejemplo, en un estallido de rayos gamma, los rayos X y gamma iniciales se dispersan en los granos de polvo de la galaxia anfitriona, produciendo un 'eco' tenue y en expansión alrededor de la posición del estallido. En las galaxias, el halo es un reservorio de gas caliente que se acreta sobre el disco, alimentando la formación estelar. La emisión de un halo es típicamente mucho más débil que la de la fuente central, por lo que su detección requiere exposiciones largas y una sustracción cuidadosa del núcleo brillante. El estudio de los halos a menudo utiliza perfiles de brillo superficial para mapear su estructura radial.
En astronomía observacional, los halos se utilizan para sondear el medio interestelar e intergaláctico, y para medir distancias a los estallidos de rayos gamma mediante el retraso temporal de la luz dispersada. En cosmología, los halos de materia oscura son el andamiaje para la formación de galaxias.
El halo de la Vía Láctea contiene algunas de las estrellas más antiguas del universo, con edades que superan los 13 mil millones de años, casi tan antiguas como el propio Big Bang.













