
Helio en forma líquida a unos 4 K, utilizado como refrigerante criogénico en experimentos.El helio líquido es helio en su estado líquido, alcanzado a temperaturas por debajo de 4,2 K (aproximadamente -269 °C) a presión estándar. Es un refrigerante criogénico fundamental porque es la única sustancia que permanece líquida al cero absoluto bajo presión normal, y posee una conductividad térmica extremadamente alta. En los artículos proporcionados, el helio líquido se utiliza para enfriar detectores a temperaturas ultrabajas, permitiendo la observación de efectos cuánticos como la superconductividad y la superfluidez.
El helio líquido fue producido por primera vez por Heike Kamerlingh Onnes en 1908 en la Universidad de Leiden, quien más tarde lo usó para descubrir la superconductividad en 1911.
El gas de helio se comprime y se enfría a través de una serie de intercambiadores de calor y turbinas de expansión hasta que se licúa. El helio líquido resultante absorbe calor del entorno al evaporarse, proporcionando un baño de baja temperatura estable. En los experimentos, las muestras se sumergen en helio líquido para alcanzar temperaturas donde el ruido térmico es despreciable, permitiendo mediciones precisas de fenómenos cuánticos. Los criostatos especializados utilizan helio líquido en un ciclo cerrado para mantener temperaturas durante períodos prolongados.
El helio líquido se utiliza para enfriar imanes superconductores en máquinas de resonancia magnética, aceleradores de partículas como el LHC y computadoras cuánticas, así como en detectores infrarrojos y telescopios espaciales.
El helio líquido puede fluir a través de grietas microscópicas completamente impermeables a cualquier otro líquido, un fenómeno conocido como superfluidez, que ocurre por debajo de 2,17 K.




















