Un átomo de litio con carga positiva que se desplaza entre los electrodos durante la carga y descarga de la batería.Un ion de litio es un átomo de litio con carga positiva que se desplaza entre el ánodo y el cátodo de una batería durante la carga y la descarga. En las baterías de iones de litio, estos iones son los portadores de carga que almacenan y liberan energía. El movimiento de los iones de litio es lo que permite que la batería alimente dispositivos, desde teléfonos inteligentes hasta vehículos eléctricos. La eficiencia y la vida útil de una batería dependen en gran medida de la fluidez con que estos iones puedan viajar a través del electrolito y los materiales de los electrodos.
El concepto de las baterías de iones de litio se desarrolló en las décadas de 1970 y 1980, y la primera batería comercial de iones de litio fue introducida por Sony en 1991, basada en el trabajo de John Goodenough, Stanley Whittingham y Akira Yoshino.
Durante la descarga, los iones de litio migran desde el ánodo a través del electrolito hasta el cátodo, mientras que los electrones fluyen por un circuito externo, proporcionando energía eléctrica. Durante la carga, un voltaje externo impulsa a los iones de regreso al ánodo. Los electrodos suelen estar hechos de materiales que pueden alojar iones de litio en sus estructuras cristalinas, como el grafito para el ánodo y óxidos metálicos para el cátodo. La intercalación y desintercalación de los iones de litio provocan ligeros cambios estructurales en los electrodos, lo que puede conducir a su degradación con el tiempo.
Las baterías de iones de litio alimentan dispositivos electrónicos portátiles, vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía en la red, y también se utilizan en dispositivos aeroespaciales y médicos.
El litio es el metal más ligero y el tercer elemento más ligero, lo que hace que las baterías de iones de litio sean particularmente ligeras y con alta densidad energética en comparación con otras tecnologías de baterías recargables.













