
El fenómeno por el cual un superconductor induce propiedades superconductoras en un material adyacente no superconductor.El efecto de proximidad es un fenómeno en la superconductividad donde un superconductor induce propiedades superconductoras en un material cercano no superconductor. Cuando un metal normal o un aislante se coloca en contacto íntimo con un superconductor, los pares de Cooper — los pares de electrones enlazados responsables de la superconductividad — pueden filtrarse hacia el material normal. Esto hace que el material normal exhiba correlaciones superconductoras, como una resistencia eléctrica reducida, aunque por sí solo no sería superconductor. El efecto es más fuerte cuando el material normal es muy delgado, típicamente del orden de nanómetros a micrómetros.
El efecto de proximidad fue predicho por primera vez por teóricos en la década de 1960, y observado experimentalmente poco después. Es una consecuencia directa de la naturaleza cuántica macroscópica del estado superconductor, y fue explicado dentro del marco de la teoría BCS de la superconductividad.
En un superconductor, los electrones forman pares de Cooper que se condensan en un único estado cuántico. Cuando un metal normal se coloca en contacto con un superconductor, la función de onda de los pares de Cooper se extiende hacia el metal normal, decayendo exponencialmente con la distancia. Esto significa que los electrones en el metal normal cerca de la interfaz se correlacionan en pares, lo que les permite transportar corriente sin resistencia a lo largo de distancias cortas. El efecto puede potenciarse o suprimirse mediante campos magnéticos, interfaces y el grosor de la capa normal. En algunos casos, el efecto de proximidad puede incluso inducir superconductividad en materiales que normalmente son magnéticos o aislantes.
El efecto de proximidad se aprovecha en la electrónica superconductora, particularmente en las uniones Josephson — dispositivos donde dos superconductores están separados por una capa delgada normal o aislante. Estas uniones son los componentes básicos de los SQUID (dispositivos superconductores de interferencia cuántica) utilizados para mediciones extremadamente sensibles de campos magnéticos, y también son componentes clave en los ordenadores cuánticos.
En 2020, los investigadores demostraron que incluso un vacío de unos pocos nanómetros puede mediar el efecto de proximidad, permitiendo que la superconductividad 'salte' a través del espacio vacío entre dos materiales.
























